lunes, 1 de agosto de 2011

Ministerio del Interior equipará PNP para enfrentar delincuencia, narcotráfico y terrorismo







Lima, ago. 01 (ANDINA). El Ministerio del Interior equipará a la Policía Nacional con todo lo necesario para dar seguridad y protección a la población, a fin de mantener el orden público y luchar dura y frontalmente contra el narcotráfico y el terrorismo, afirmó hoy su nuevo titular, Oscar Valdés Dancuart.

   “La Policía Nacional contará con todos los equipos que hagan falta oportunamente. Vamos a poner en marcha una política de puertas abiertas en todas las comisarías y darle un servicio al cliente, que es la población, dejando de lado actitudes que muchas veces nos llevan a no tener a los ciudadanos de nuestro lado”, expresó.
   Durante la ceremonia de bienvenida que le hicieron trabajadores del Ministerio en la sede central de San Isidro, Valdés Dancuart dijo que asume esta labor con responsabilidad y como un reto, pues se trata de un sector complejo y difícil.
   “Vengo aquí para aportar mi experiencia en el campo empresarial y mi experiencia como soldado del Perú y como un ciudadano más que quiere servir al país”, manifestó.
    Valdés Dancuart subrayó que no asume el sector Interior para hacer una “cacería de brujas” o retirar gente, sino a trabajar por la Patria y por el Ministerio.
   En ese sentido, aseguró que se respetarán todos los derechos de los trabajadores pero también se les exigirá que den todo de sí, con responsabilidad y, principalmente, con puntualidad.
   Recordó que el Perú tiene ahora un nuevo gobierno que realmente quiere transformar el país y, en ese sentido, invocó a los presentes a ayudar en esa transformación.
   De manera especial, agradeció al congresista José Urquizo y a su equipo por el trabajo de transferencia del cargo que le permitirá orientar las acciones a desarrollar.
   Destacó que dentro de las políticas de puertas abiertas que aplicará en el Ministerio del Interior, se practicará también como norma de conducta diaria la transparencia, la honradez y los valores como formación y actuación de todos los funcionarios del sector.
   En la ceremonia de bienvenida participaron el director general de la Policía Nacional del Perú, general PNP Raúl Becerra Velarde; oficiales generales, el personal civil, incluidos, funcionarios y trabajadores de las distintas direcciones.
(FIN) NDP/ART/RRC

Es necesario realizar modificaciones legales en relación a la violencia familiar, afirma ministra


Lima, ago. 01 (ANDINA). La nueva ministra de la Mujer y Desarrollo Social, Aída García Naranjo, afirmó hoy que será necesario realizar modificaciones legales para sancionar la violencia familiar y reiteró que deben realizarse cambios en el Código Penal para considerar el feminicidio como un delito.

   Al asumir sus funciones, refirió que las modificaciones en el caso de la violencia familiar deberán ser elevadas al Ministerio de Justicia, y que luego se actuará intersectorialmente a fin de que se concreten.
   “Hay problemas con la normatividad en relación a la violencia en la familia y ello implicará modificaciones que serán elevadas al Ministerio de Justicia y se actuará intersectorialmente con ellos para esas modificaciones”, refirió.
   Sobre el feminicidio, indicó que “buscaremos modificaciones en el Código Penal para que sancione, para que se tipifique el delito del feminicidio, para que no sea considerado una celopatía"
   La ministra mostró también su preocupación por la baja representación política de las mujeres y dijo que ese es uno de los retos de la mujer peruana. “Las mujeres sólo representan el 3% de autoridades políticas, mientras que los hombres el 97%".
   "Queremos impulsar desde el Mimdes la cuota de género para los cargos públicos. Hoy día no hay ninguna presidenta regional, esto es una cifra regresiva porque en el año 2002 teníamos 4 presidentas regionales; por lo tanto tenemos que recuperar ese nivel de representación”, afirmó García Naranjo.
   En su discurso ante los trabajadores del ministerio, García Naranjo indicó que uno de los principales ejes de su gestión será la lucha contra la feminización de la pobreza en el país.
   García Naranjo afirmó que reducir la pobreza no implica tener un dólar más cada día, sino acabar con un conjunto de iniquidades que tienen que ver con una política más integral.
   Señaló que habiendo crecido por encima del 9% resulta inaceptable que en Puno se mueran los niños; que se vulneren a las mujeres de Ayacucho, Apurímac y Huancavelica a niveles aún de analfabetismo; así como el número masivo de embarazos adolescentes, condenando a ellas y a sus niños a posibilidades que significan la reproducción de la pobreza por más generaciones.
   Sobre los programas sociales, dijo que su deseo es que “las mujeres no sean sólo beneficiarias sino las protagonistas". "Me gustaría que sepamos revalorar que el Perú tiene 50 mil organizaciones femeninas, cifra sin precedente en América, sin embargo, las excluimos en la toma de decisiones

Alcaldes distritales de Lima dispuestos a trabajar con gobierno central en seguridad ciudadana

Lima, ago. 01 (ANDINA). Alcaldes de diversos distritos de Lima anunciaron hoy que se pondrán a disposición del Gobierno Central para trabajar juntos en la lucha contra la delincuencia, que liderará personalmente el presidente Ollanta Humala a través del Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana.
   Los burgomaestres de Miraflores, Jorge Muñoz; Ricardo Castro, de San Luis; de Barranco, Jessica Vargas; y de Pachacámac, Hugo Ramos Lescano, coincidieron en señalar que la decisión del mandatario de asumir el liderazgo de la seguridad ciudadana es positiva y marca un buen inicio.
   Muñoz Wells dijo que la medida es excelente porque el trabajo por la seguridad ciudadana tiene que ser transversal y en todos los ámbitos de gobierno.
   “Qué mejor que quien comanda la nación lidere el tema de seguridad ciudadana”, comentó el alcalde miraflorino en diálogo con la agencia Andina.
   Muñoz Wells aseguró que estará a disposición del gobierno para este trabajo y sugirió una reunión metropolitana de alcaldes con el ministro del Interior, Oscar Valdés, para comenzar a trabajar lineamientos concretos de acción ciudadana.
   Similar opinión emitió el alcalde de San Luis, Ricardo Castro, quien calificó el anuncio de muy importante porque el tema amerita la participación activa del gobierno central al afectar a toda la comunidad.
   “Como autoridades nos ponemos a disposición del gobierno central y felicitamos al presidente Humala por tomar esa iniciativa para iniciar el trabajo cuanto antes”, indicó Castro.
   Por su parte, la alcaldesa de Barranco, Jessica Vargas, consideró que el anuncio presidencial es muy acertado y sostuvo que los alcaldes estaban esperando la medida a nivel de gobierno “porque solos no podemos luchar contra un problema que compromete a todos como es la delincuencia”.
   Vargas dijo esperar que el jefe de Estado convoque a la brevedad a todos los alcaldes de Lima para trabajar lo más antes posible, con una misma agenda y con apoyo recíproco.
   “Estoy a la espera de que nos convoque para analizar juntos la problemática, porque ahora cada quien trabaja por su cuenta”, anotó.
   Finalmente, el alcalde de Pachacámac, Hugo Ramos Lescano, afirmó que se trata de una muy buena decisión la del presidente Humala de asumir personalmente la responsabilidad de la seguridad ciudadana.
   “Ya es hora de luchar contra las pandillas y los robos que día a día nos afectan”, dijo y agregó que como burgomaestre del distrito sureño y presidente de la Asociación de Municipalidades del Área Sur de Lima (Amasur) está en plena disposición de trabajar con el presidente de la República.
   Ramos Lescano propuso que el gobierno central elabore un plan nacional de seguridad ciudadana, pero teniendo como base los planes locales.
   En ese sentido, remarcó que el problema de inseguridad de Miraflores o de La Molina no es el mismo que presenta su distrito y, por lo tanto, tiene que considerarse las realidades locales.
    (FIN) ART/RRC

domingo, 31 de julio de 2011

Intervención en el trastorno de oposición desafiante (TOD)


trastorno de oposición desafiante (TOD) se define por un patrón recurrente de conducta negativista, desafiante, desobediente y hostil dirigido a las figuras de autoridad.


Criterios diagnósticos para el TOD (DSM-IV TR)
A. Un patrón de comportamiento negativista, hostil y desafiante que dura por lo menos seis meses y en el que están presentes cuatro o más de los siguientes comportamientos:

1. Se encoleriza e irrumpe en pataletas
2. Discute con adultos.
3. Desafía activamente a los adultos o rehúsa cumplir sus demandas.
4. Molesta deliberadamente a otras personas.
5. Acusa a otros de sus errores o mal comportamiento.
6. Es susceptible o fácilmente molestado por otros
7. Colérico y resentido.
8. Rencoroso o vengativo.

B. Deterioro clínicamente significativo en la actividad social, académica o laboral.

C. Los comportamientos no aparecen exclusivamente en el transcurso de un trastorno psicótico o de un trastorno del estado del ánimo.

D. No se cumplen los criterios de trastorno disocial y, si el sujeto tiene 18 años o más, tampoco los del trastorno antisocial de la personalidad.

En la población general, la prevalencia se estima en 2-16%. La concurrencia del trastorno de conducta (TC) o del TOD se ha estimado entre el 15 y el 60% en niños con trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Los problemas de conducta constituyen, junto a las dificultades escolares, la repercusión más negativa del TDAH. Muchos de estos problemas surgen de la dificultad que tiene el niño con TDAH en el manejo o control de sus emociones y su actividad. Los estudios indican que en el TDAH existe un déficit cognitivo en las funciones ejecutivas. Estas funciones están implicadas en el desarrollo de las conductas disruptivas. El niño tiene dificultades para anticipar las consecuencias, lo que contribuye a la aparición de comportamientos oposicionistas.

 
INTERVENCIÓN CONDUCTUAL
Antes del inicio de la intervención, debemos diferenciar si la conducta de un niño se enmarca dentro de la normalidad o es patológica teniendo en cuenta los parámetros de persistencia, frecuencia e intensidad.

Enfoque conductista
Este enfoque considera que la mala conducta es consecuencia de prácticas parentales inadecuadas (inconsistentes, no contingentes). El niño ha aprendido que la conducta oposicionista es eficaz para manipular a los adultos con el fin de conseguir lo que quiere.
  Estos programas abarcan todos los contextos: familiar, escolar y del propio niño y parten del análisis de la conducta ABC.
Uno de los programas más usados es el programa Defiant Children, adaptado por Barkley.

Objetivos del programa:
- Mejorar la conducta del niño, las relaciones sociales y la adaptación general en casa.
- Conseguir que el niño adquiera un abanico de conductas positivas que le ayuden a alcanzar el éxito en el colegio y en sus relaciones sociales.
- Reducir el comportamiento oposicionista.
- Aumentar las conductas de colaboración.

Este programa se sustenta en la suposición de que las conductas positivas tenderán a incrementarse si el niño recibe un premio por ellas, en tanto que la conductas negativas tenderán a extinguirse si son ignoradas o reciben consecuencias negativas. Se introduce como pieza clave la colaboración y esfuerzo de los padres. Los métodos utilizados para modificar la conducta son los siguientes:

Definir una lista de conductas (la prioridad es el cumplimiento)
- Un menú de premios y castigos (ignorar conductas inadecuadas, tiempo fuera).
- Un sistema de fichas.
- Conceptos generales del programa Defiant Children (Barkley)

Las consecuencias deben ser inmediatas:
- No esperar que repita una mala conducta para dar una respuesta.
- Atender a las conductas positivas para dar un refuerzo inmediato.
- Cuanto más inmediata sea la consecuencia de una conducta, más eficacia tendrá como intervención que favorece el control.

Las consecuencias deben ser específicas:
- Tanto el premio como el castigo deben estar dirigidos a una conducta específica, nunca a aspectos generales.
- El castigo debe ser proporcionado a la transgresión, no al grado de impaciencia o frustración que haya generado en los padres.

Las consecuencias deben ser constantes:
- Independientemente del entorno, la consecuencia debe ser la misma.
- Si una conducta se ha considerado intolerable un día, también debe recibir la misma consideración otro día.
- Tanto el padre como la madre deben dar la misma respuesta.
- Establecer un programa de incentivos antes de utilizar los castigos.
- Planificar previamente la actuación ante posibles malas conductas.
- Anticipar, analizar y, si es posible, prevenir.
- Reconocer y aceptar que las interacciones dentro de la familia son recíprocas. La conducta de los padres está muy influenciada por la conducta del niño y viceversa. Es poco productivo atribuir culpas.

Enfoque cognitivo: Collaborative Problem Solving (CPS)
El modelo CPS ha sido desarrollado por Greene y parte de la idea de que la conducta del niño se debe a un retraso en el desarrollo de habilidades cognitivas concretas. Este enfoque se centra más en la cognición que en la conducta y modifica la visión clásica, según la cual el niño puede hacer las cosas de forma correcta si él quiere. Este modelo permite que el adulto pueda comprender que la conducta explosiva no es intencional y pretende identificar las habilidades cognitivas que necesitan entrenarse.
   También se basa en las relaciones recíprocas existentes entre el niño y el adulto. Se enfatiza que la regulación de las emociones, la tolerancia a la frustración y la habilidad para resolver problemas por parte del niño no se desarrollan independientemente, sino que dependen, de la manera y de los modelos usados por los adultos para enseñar a los niños. Este modelo cree que el resultado de la conducta depende del grado de compatibilidad entre las características del niño y las del adulto.
   Desde esta perspectiva, el comportamiento oposicionista debe considerarse influenciado por una incompatibilidad entre padres e hijos, lo que contribuye a comportamientos desadaptativos. Por tanto, el primer objetivo consiste en resolver aquellos puntos en los que se observan incompatibilidades entre las dos partes.
   La conducta explosiva se da cuando las demandas cognitivas superan la capacidad del niño para responder de forma adaptativa. Si se conocen cuáles son los desencadenantes de aquella reacción, se ayuda a los adultos a entender que el niño, cuando actúa de forma explosiva, no es intencional ni manipulador y se reconocen las habilidades cognitivas que han de entrenarse.

Objetivos del programa:
Entender los déficits ejecutivos que están debajo de los comportamientos oposicionistas.
   Ayudar al adulto a identificar y usar las tres estrategias básicas para mejorar las habilidades que requiere el niño para “aprender” las conductas correctas.
   Ayudar a los adultos a colaborar de forma efectiva y a ofrecer un espacio en el que, a través de la empatía, la negociación y el lenguaje, se favorezca la resolución conjunta de la situación problemática.

La puesta en práctica del CPS requiere ubicar cada una de las conductas en una de las siguientes tres categorías:

1) CESTO A. Riesgo de hacerse daño, agresión física a otro, riesgo de romper o estropear, atentar contra la propiedad ajena (Ejemplos: pegar, robar).
Respuesta: Reprimir la conducta. No se discute, no se argumenta, no se grita; simplemente se reprime la conducta y el adulto impone su autoridad.

2) CESTO B. Conductas sin riesgo propio o ajeno, pero que generan problemas importantes en la dinámica familiar (Ejemplos: negarse a ir con la familia a un evento, demandas desmesuradas).
Respuesta: Intentar resolver el problema de forma conjunta, utilizando la empatía y las estrategias de resolución de problemas. A partir de tales situaciones se intenta que el niño sea capaz de modular su conducta basándose en la reflexión, flexibilidad y autocontrol.

3) CESTO C. Conductas inadecuadas que no generan riesgos por sí mismas y no generan problemas importantes en la dinámica familiar (Ejemplos: decir tacos, no querer comer lentejas, no seguir las normas de “urbanidad”, comer con los dedos, levantarse de la mesa). Son las más frecuentes y, por tanto, la causa más común de discusiones domésticas. La creencia es que si los padres no intervienen, pierden su autoridad, pero, los padres también van a perder su autoridad si intentan reprimir la conducta y no lo consiguen.
Respuesta: Ignorar determinadas conductas.

Finalmente, hay que tener en cuenta, como afirma Greene, que “la mayor premisa de esta aproximación es considerar que el niño no escoge ser explosivo o ir en contra de las normas –de la misma manera que un niño no escoge tener dificultades en la lectoescritura–, sino que presenta un retraso en estas habilidades que son cruciales para ser flexible y tolerar la frustración”.

Referencia bibliográfica:
Rigau-Ratera, E., García Nonell, C. y Artigas-Pallarés, J. (2006). Tratamiento del trastorno de oposición desafiante. Revista de Neurología, 42 (Supl. 2), S83-S88. Obtenido el 29 de julio de 2011, de http://www.neurologia.com/pdf/Web/42S02/uS02S083.pdf


Autora: Beatriz Sarrión Soro
Fotografía: Flickr
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.This work is an Open Educational Resource

sábado, 30 de julio de 2011

Congreso priorizar la seguridad ciudadana

Los avances en seguridad ciudadana

CIFRAS DEL ARDUO TRABAJO DEL MINISTERIO DEL INTERIOR
Miguel Hidalgo Medina Ministro del Interior

La última encuesta de Ipsos Apoyo, publicada en El Comercio el 18 de julio, indica que el 50% de los entrevistados (1,200 en todo el Perú) cree que la delincuencia y la falta de seguridad son los problemas desatendidos por el gobierno del doctor Alan García Pérez. El Ministerio del Interior considera que a pesar de esa percepción negativa del ciudadano, se han realizado grandes esfuerzos y obtenido importantes logros.
   El sector ha cargado con todo el peso de una responsabilidad que no es de su absoluta exclusividad en materia de Seguridad Ciudadana, ello a pesar de que la ley del Sinasec determina atribuciones y responsabilidades no solo al Gobierno central sino también a los gobiernos regionales y locales.
   Sin embargo, con algunas honrosas excepciones, son muchos los alcaldes distritales que no han asumido cabalmente su rol.
   El Gobierno central, consecuente con los compromisos del Jefe del Estado al asumir su mandato en julio de 2006, incorporó durante el quinquenio a 26,981 nuevos policías, adquirió 4,337 vehículos, construyó 16 nuevas comisarías y en el presupuesto del año fiscal de 2011 otorgó 34 millones de nuevos soles para el mantenimiento de mil 119 comisarías de todo el país.
   En la parte operativa, según estadística policial, se han registrado más de 1'280,550 operativos policiales, 17,813 bandas desarticuladas, 41,066 vehículos recuperados, 152,490 personas requisitoriadas capturadas, 372,947 detenidos por diversas faltas y miles de armas incautadas.
   En materia de la lucha contra el Tráfico Ilícito de Drogas (TID) y delitos conexos, el Gobierno delineó una política de lucha frontal contra este flagelo con mejoras en el aspecto legal y la voluntad política de fortalecer la lucha contra el lavado de activos provenientes del TID, habiéndose llevado a cabo las más grandes y exitosas investigaciones.
    En el aspecto operativo, se decomisaron e incineraron 135 toneladas de drogas, 61 mil hectáreas de cultivos de hoja de coca ilegal fueron erradicadas, se destruyeron más de 10 mil pozas de maceración, así como 5,574 laboratorios para el procesamiento de pasta básica de cocaína.
   También se decomisaron y destruyeron más de 2,900 toneladas de insumos químicos fiscalizados. Con respecto a los bienes provenientes del narcotráfico, se incautaron 2,111 bienes entre inmuebles y vehículos –por un valor estimado en 350 millones de dólares–, la mayor ahora asignada en uso por la Ofecod a diversas entidades públicas para darle mejor empleo y evitar su deterioro.
   En la lucha contra los remanentes terroristas que actúan en el valle del Huallaga se han capturado y puesto disposición de la justicia a 837 personas involucradas en ese delito.
   Los servicios de salud han sido también fortalecidos. De 2006 a 2011 hubo más de 18 millones de atenciones médicas a favor del personal titular y familiar, y después de 23 años, Fospoli ha invertido 482 millones de nuevos soles en la adquisición de 50 modernas ambulancias, medicinas, equipamiento médico y remodelaciones en infraestructura de hospitales.
   Finalmente, es preciso resaltar el reciente aumento del 20% en las remuneraciones del personal subalterno y oficiales hasta el grado de comandante y de 25% para el personal PNP pensionista que quedó discapacitado en acción de servicio.
   Se está dejando un país en paz, con orden social, donde se respetan los derechos y las libertades de los ciudadanos. Sabemos que ello podría ser insuficiente y que hay mucho por hacer, pero también creemos que se debe reconocer el gran esfuerzo de funcionarios del sector, tanto policías como civiles, muchos de los cuales, en esta tarea, han ofrendado generosamente hasta sus vidas. A ellos y a sus familias el país les tiene una deuda de reconocimiento y gratitud.

martes, 26 de julio de 2011

Los riesgos de la militarización de la seguridad

lunes 25 de julio de 2011


RIESGO DE MILITARIZACIÓN DE LA SEGURIDAD (*)

(*) Carlos Basombrío Iglesias

Una de mis principales preocupaciones con Ollanta Humala fue desde el inicio que su formación militar y lo tenue de sus tradiciones democráticas, nos llevaran a retrocesos en el manejo de la defensa y la seguridad en democracia.
   Ese temor era compartido por muchos de los que optaron por apoyarlo para impedir el retorno al poder de los fujimoristas, con todo lo que ello significaba. Tanto es así que uno de los juramentos que hizo ante los ya famosos “garantes” fue el que habría ministros civiles, tanto en Defensa como en Interior. En ambos casos ha faltado a su juramento, poniendo a militares retirados y no duden de que cuando haya nombramientos en Inteligencia la cosa será similar.
   El control civil de la defensa y la subordinación de los militares a la autoridad democrática no es un prurito intelectual. América Latina, y el Perú en particular, tienen una historia negra de intervencionismo militar en los asuntos públicos que, en nuestro caso más reciente ayudan a entender la existencia y perduración de la dictadura cleptocrática de Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos.Como reacción a este problema, ya restablecida la democracia, en la primera década de este siglo se hicieron esfuerzos muy importantes por cambiar esa forma de relacionarse de los militares con el poder político y avanzar en su profesionalización.
   Hubo logros muy significativos en términos conceptuales, legislativos y prácticos. Los protagonistas más importantes de estas reformas fueron los ministros civiles Loret de Mola con Toledo y Allan Wagner con García.
   A la vez los mayores retrocesos ocurrieron con Rafael Rey, confirmando que no sólo se necesita ser civil para conducir la política de defensa en democracia, sino también tener genes democráticos (como sí los tuvo el general Chiabra durante su gestión en la época de Toledo).
   El nombramiento del general retirado Daniel Mora es un claro retroceso. No sólo porque sea militar, con las ataduras y lealtades corporativas que ello conlleva, sino porque su historia ya es conocida y preocupante. No sólo estuvo muy vinculado al hoy preso y entonces todopoderoso comandante general de Ejército, Nicolás de Bari Hermoza Ríos, sino que además tuvo una gestión oscura y llena de escándalos en el Servicio de Inteligencia en la época de Toledo. Tener un militar descriteriado a cargo de la defensa es un problema. En sus primeras declaraciones ya anunció que no será ministro, sino el jefe del “sindicato militar” contra el MEF exigiendo más aumentos de salarios. También ya creó problemas innecesarios con Chile con declaraciones absurdamente belicistas. (Por cierto los dineros que pudiese conseguir para más salarios y armamentismo, se les tendrían que quitar a los famosos programas sociales para la inclusión).
   El sector Interior es otro problema. La seguridad ciudadana se ha deteriorado significativamente en el gobierno de García. El narcotráfico ha aumentado su poder y ejercido nuevas formas de violencia. Si bien se ha avanzado en el Huallaga contra Sendero Luminoso, en el VRAE se ha fracasado estrepitosamente, al precio de la vida de decenas de miembros de las fuerzas del orden. El manejo del orden público ha sido un desastre. Se ha oscilado entre la permisibilidad absoluta y la represión indiscriminada. En lugar de profesionalismo es decir actuar con firmeza pero sin daño, hemos tenido decenas de manifestantes y de policías muertos. A todo lo anterior se suma quizás lo más grave, que los que valen dentro de la Policía Nacional están desmoralizados, sabiendo que la corrupción se ha extendido como un cáncer desde la cabeza hasta los pies de la institución.
   Después de los pésimos nombramientos de García en Interior (un sector que le interesaba un comino y en el que alternó amigotes del partido con policías dispuestos a servirlo en temas no siempre santos) se esperaba que Ollanta Humala le diese mucha atención a un sector que necesita cambios radicales, dramáticos y urgentes.Pero no. Ha seguido el ejemplo de García y rifado la gestión de la seguridad. Se la ha regalado a un total desconocido (dicen que porque le financió parte de la campaña) que no sabe nada del tema y que seguramente creerá que su antigua formación militar es la base para las políticas a desarrollar. Con lo cual su fracaso está garantizado.

Lamentablemente mis temores se están confirmando.