miércoles, 13 de octubre de 2010

La violencia Juvenil desde la medicina

VIOLENCIA JUVENIL

La violencia, la agresión, las conductas violentas, constituyen un tema de una relevancia social indiscutible. Científicos de todos los campos han dedicado gran atención y esfuerzos a la compresión y explicación del fenómeno, con resultados tan limitados como polémicos.Son necesarios intervenciones globales dirigidas a la familia, el centro escolar, sin dejar de lado otras instancias. En cuanto a la familia, habrá que tratar de implicarla en el problema, tras procurarle la compresión del alcance del fenómeno.
   Hacer hincapié en el problema de la violencia escolar, debido a las últimas noticias que nos llegan de los medios de comunicación y por la magnitud de la situación. Además, la escuela junto con la familia constituye los más importantes agentes educativos y socializadores.
   Desde la perspectiva de la situación actual española, la pregunta relevante es: ¿estamos favoreciendo el aumento y la intensidad de los factores de riesgo de delincuencia o, por el contrario, favorecemos los factores positivos de socialización?. Factores como el incremento importante de la delincuencia adulta, el pertinaz fracaso escolar que se padece desde hace tiempo y las dificultades inherentes a la rápida llegada masiva de inmigrantes (lo que se ha hecho de modo gradual en otros países), constituyen factores que parecen vislumbrar más dificultades para el futuro.
   En la actualidad, por una serie de circunstancias casi siempre ambientales y en cualquier caso al margen de la voluntad de los propios menores, miles de adolescentes y jóvenes precisan un tratamiento educativo específico, adaptado a su problemática personal y social. Jóvenes que no al recibir la respuesta psicoeducativa que su situación demanda y a su debido tiempo, con frecuencia terminan «vagando por nuestras ciudades» y el resto de la sociedad siente amenazada la paz y la convivencia ciudadana por su presencia «descontrolada» en las calles.
   Estos jóvenes tienen necesidades tanto materiales como personales, pero tal vez lo que más necesiten sea de personas adecuadamente preparadas para responder a sus demandas educativas y sociales, ya que se encuentran en un verdadero riesgo social. La realidad social en la que se encuentran muchos niños, adolescentes y jóvenes tanto en situación de desamparo como en situación de conflicto social, ha venido generado desde hace algunas décadas un fuerte impacto y preocupación de los diferentes estamentos sociales, conscientes de la situación de peligro en la que viven estos jóvenes.
  
   Es preciso:
- Analizar las principales manifestaciones de la conducta violenta en la adolescencia y juventud.
- Dar a conocer las posibilidades de una verdadera labor preventiva ante la aparición de comportamientos o manifestaciones violentas.
-  Ofrecer información del fenómeno de las drogas en la adolescencia, conociendo las sustancias psicoactivas, sus efectos, su problemática social y las posibles vías de intervención.
- Conocer las variables que llevan al menor a situaciones de desamparo, marginalidad o conflicto social.
- Conocer la situación actual legislativa y judicial del tratamiento con menores.
- Preparar a los profesionales que la sociedad y los menores en conflicto social demandan en la actualidad.
- Conocer cómo poner en marcha programas de intervención adecuados.

JUAN SOTO
-Viladesuso, Pontevedra 24.6.1958. Educador. En 1988 creo y presidio la Asociacion de Educadores en el Tiempo Libre para la Prevencion de la Marginacion Infantil y Juvenil -ASETIL-. Desarrollo su labor humanitario de educador de calle en Vigo, y potencia este modelo de intervencion en medio abierto con la juventud. Dirigio durante varios años los programas Una Esperanza en Marcha y Documentacion Social en Radio ECCA. Publico Madres Contra la Droga -1998- y, en colaboracion, Reflexiones de un Educador de Calle -1996-, y coordino Metodologia del Educador de Calle -1997- y Manual del Educador de Calle -1997-.
(Enciclopedia Galega Universal. Ir Indo Edicions. Vigo, 2002).

BAJADO DE

lunes, 4 de octubre de 2010

Pronunciamiento

martes, 17 de agosto de 2010

lunes, 26 de julio de 2010

martes, 6 de julio de 2010

Ministerio Público (Perú) pide políticas de prevención contra la violencia juvenil

Ministerio Público pide políticas de prevención contra violencia juvenil




Edificio del Ministerio Público, en la avenida Abancay, Lima. Foto: ANDINA/Archivo.

Lima, jul. 05 (ANDINA). Un llamado a las autoridades del Ejecutivo, así como a los gobiernos regionales y municipales, a fin de aplicar políticas efectivas que permitan disminuir la incidencia de casos de violencia juvenil, formularon diversos representantes del Ministerio Público.

Lamentaron que pese a la existencia de normas promovidas en muchos casos por el Ministerio Público, éstas no se aplican, lo que ha originado el incremento del número del jóvenes adolescentes que incurren en conductas infractoras.

Los fiscales provinciales de Familia de Lima y de El Agustino, Pilar Castillo, Mónica Dietrich y Jaime Zevallos, coincidieron en el tema, durante su participación en el programa “Los Fiscales”, que se difunde a través de la cadena regional Radio Exitosa, los sábados.

“Se habla mucho de prevención, pero no se adoptan las medidas necesarias ni importantes, por eso vemos un aumento en el índice de la comisión de este tipo de conductas por parte de jóvenes adolescentes”, manifestó la fiscal adjunta de Familia, Mónica Dietrich.

Dijo, por ejemplo, que los gobiernos regionales y municipales están obligados a utilizar sus recursos económicos en la aplicación de políticas socioeducativas para jóvenes que infringen la ley.

Sin embargo, anotó, esto no se cumple, pese a que está normado en las disposiciones reglamentarias del Decreto Legislativo 990, que trata el tema de pandillaje pernicioso.

A su turno, la titular de la 5ª Fiscalía Provincial de Familia de Lima, Pilar Castillo, consideró que el rol del Estado es fundamental para evitar conductas antisociales en los adolescentes.

“El Estado debe asumir un rol protagónico en el tema de prevención de la comisión de infracciones penales y debe incluir en sus políticas públicas temas de prevención tanto primarias, secundarias como terciarias; sobre todo las primarias, donde se hace una trabajo directo con las familias.”

Ambas representantes del Ministerio Público indicaron que cualquier política en torno al problema de las conductas infractoras de los adolescentes entre 14 y 18 años sin cumplir, no puede ser represiva y que se requiere de una política social integral.

En este sentido, el Ministerio Público trabaja en una serie de acciones para reducir y prevenir los casos de infracción a la ley penal.

BAJADO EL 6 DE JUNIO DLE 2010 de http://www.andina.com.pe/Espanol/Noticia.aspx?id=qTzlpEXqwgY=