lunes, 20 de agosto de 2012

La Seguridad Ciudadana en el Perú (Artículo publicado en lamula.pe)


Publicado por MARIO



Es evidente que uno de los mayores fracasos de este primer año de gobierno del presidente Ollanta Humala Tasso, es la seguridad ciudadana junto con el inadecuado manejo de la conflictividad social. Ello, no obstante, el compromiso efectuado al asumir el cargo el 28 de julio de 2011, de ocuparse de esta problemática. Y pese a que constituyen una grave amenaza a la tranquilidad ciudadana.
    Luego de doce meses de gestión gubernamental se constata – clara e ineluctablemente – que nuestro país está conmocionado ante la oleada de extrema violencia perpetrada por la delincuencia y el crimen organizado. Situación que causa no sólo indignación de la población, sino un elevado temor y zozobra – por la incapacidad del régimen para enfrentar eficazmente dicho flagelo – debido a la amenaza de estas peligrosas agrupaciones cuyo accionar se ha multiplicado exponencialmente en Lima y las principales ciudades del interior.
   Si bien es cierto que el primer mandatario empezó su administración con un buen acto político al anunciar que presidiría el Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana, y posteriormente asistió a la instalación como a otras sesiones; sin embargo, se le vio actuando más como militar que como a un estadista. Pues impartía órdenes efectistas – más no disposiciones – a sus ministros. Daba la impresión de querer tomar el toro por las astas. Pero no fue asi.
   La verdad monda y lironda es que cuatro ministros del Interior y cuatro de Defensa, en tan sólo doce meses de gobierno, nos señalan objetiva e indubitablemente – sin duda alguna – que en política de seguridad pública estamos en cero. Esto es, por la falta de un norte preciso de quien dirige la política en el Estado peruano.
   A dicha situación, debe agregarse la creciente presencia del narcotráfico – con sus delitos conexos – en el escenario nacional, una de cuyas expresiones es el fenómeno del sicariato bajo la influencia de los cárteles de droga mexicanos, aprovechando que somos el primer país productor de hoja de coca ilegal, como el mayor exportador de cocaína.
   Simultáneamente, la red terrorista Sendero Luminoso se encontraría preparando la realización de su segundo congreso partidario – en algún lugar secreto de Lima – a fin de que en dicho evento se legitime y reconozca orgánicamente a una nueva dirección política y estructura del partido, para luego reiniciar las operaciones terroristas fuera de la zona del VRAEM. Ello, después de culminar la reconstitución del partido sin la presencia de Abimael Guzmán Reinoso, pero bajo los lineamientos doctrinarios del “pensamiento Gonzalo” que pasa a ser considerado “arma ideológica”, pues su rol de dirección ya terminó.
   En este contexto, la situación de inseguridad ciudadana nos ha desbordado en el país, constituyendo uno de los principales problemas que debemos afrontar dando respuestas con una precisa y clara política de Estado en donde se defina el nuevo esquema estratégico cuyo diseño le corresponde al actual gobierno, que después de un año, no ha podido articularlo, frente a dicha problemática que afecta a la Seguridad Nacional. Ahora sufrimos las consecuencias de esa clamorosa omisión.

Potencial Nacional ante un problema de Estado.
La violencia asoma imparable en el país como un fenómeno que agrede y amenaza en una dimensión inédita a la seguridad del Estado, la calidad de vida de los ciudadanos y a la democracia. En esencia y sustancia, vivimos una crisis de seguridad pública. ¿Por qué? Veamos.
   Los altos niveles de violencia interna que actualmente padece el Perú debido a la creciente inseguridad ciudadana en Lima y Callao como en el interior del país, están afectando gravemente la estabilidad y gobernabilidad, pues la delincuencia y el crimen organizado se han convertido en factores de perturbación a la Seguridad Nacional que deben ser enfrentados con una nueva estrategia integral empleando racionalmente todos los recursos del Potencial Nacional, donde se unifique además la acción de la Policía, el serenazgo, los gobiernos regionales como municipales, la seguridad privada y la participación organizada de la población.
   Al constituir un problema de Estado, requiere Objetivos Políticos precisos que definan los propósitos estratégicos del gobierno en función de Objetivos Nacionales, y no reducirlo a un problema constreñido a un aspecto puramente policial y represivo mostrando mano dura con propuestas de incrementar las penas. Eso no resuelve el problema.
    Deberíamos previamente entender que la delincuencia y el crimen organizado constituyen actores internos no estatales predominantemente clandestinos que practican el conflicto asimétrico operando en redes y formando coaliciones en alianza estratégica con otras organizaciones criminales transnacionales que coordinan entre sí sus acciones contra un enemigo común: El Estado peruano. Este, así, debe enfrentar toda una conjunción estratégica de actores asimétricos que, insisto, operan bajo esta modalidad.

¿Qué es el conflicto asimétrico?
No es otra cosa que el enfrentamiento llevado a cabo por la delincuencia y el crimen organizado – constituidos en redes y coaliciones – contra una fuerza superior de distinta capacidad y tamaño, en término de medios convencionales, como es la Policía Nacional del Perú (PNP), cuando aquellos desarrollan sus operaciones delictivas en agravio de la sociedad.
   Para ello, dichos actores acuden al empleo de estrategias diferentes, que en su caso, siendo la fuerza más débil escapa a los métodos tradicionales mediante prácticas operativas que tienen por objeto explotar la vulnerabilidad de la parte más fuerte, la Policía, recurriendo al uso de armas y tácticas innovadoras e imaginativas.
   Estos actores no estatales internos se caracterizan por no disponer de una base fija definida o predeterminada en el territorio nacional, observándose que actúan en pequeñas células dispersas con autonomía logística y gran movilidad en todo el país. Esto aprovechando que la PNP tiene el gran impedimento de realizar sus actividades con competencias territoriales que prohíben su movilidad fuera de la jurisdicción asignada.
    Su desarrollo desmesurado se ha producido al haberse organizado en redes descentralizadas que tiene un funcionamiento basado en agentes y células dispersas, nebulosamente conectadas, que vienen explotando eficazmente las poderosas herramientas de comunicación tales como teléfonos celulares, satelitales e Internet, lo que les posibilita el reclutamiento, enfrentamiento, comunicación y planificación clandestina de sus acciones asimétricas y un mayor comando y control de sus integrantes.
   En consecuencia, constituye un enemigo engañoso, elusivo, determinado y letal, que adapta su forma de operar fuera del paradigma de un Estado-Nación practicando esta clase de conflicto, mientras que por el lado del Estado no hay una clara y precisa decisión política en el gobierno actual para asumir la necesidad de su defensa, sino un profundo desconocimiento de la naturaleza como actúan estas redes y coaliciones, pues equivocadamente se opera con fuerzas del orden organizadas para conflictos tradicionales cuya doctrina no es la adecuada a fin de enfrentar los conflictos asimétricos.
   Por eso tenemos los reveses operacionales en el control de la delincuencia y el crimen organizado que interactúan en el Perú, aprovechando esa limitación y vulnerabilidad de la Policía Nacional del Perú.

Impredecibles en el actuar
De otro lado, en este tipo de conflicto asimétrico el oponente más débil, sin tener en consideración objeción ética alguna, practica sus acciones más allá de las reglas predeterminadas, desplegando tácticas que no corresponden a las tradicionales, rompiendo así con todos los protocolos establecidos que pudiera limitar su efectividad en el accionar delictivo que vienen desarrollando con suma letalidad contra la población indefensa.
   Para estas redes y coaliciones que conforman la delincuencia y el crimen organizado, la primera regla, es que no existen reglas y la segunda regla, es cumplir con la primera. Donde lo único predecible es que son impredecibles en su forma de actuar. Por eso están generando un clima de zozobra y terror en la población peruana que se siente inerme frente a este incontrolable flagelo que afecta gravemente la tranquilidad ciudadana y constituye la peor amenaza al Estado de derecho.
   Las células que la conforman, están en permanente movimiento u ocultas, lo que les permite tener presencia en todos los ámbitos del país. Esto obedece a estructuras de comando que operan descentralizadas tácticamente, estructuras de las que parten las órdenes para ejecutar los asaltos, robos, secuestros, chantajes, extorsiones, asesinatos, etc. A nivel nacional, sin límite de espacio territorial.
   Dicha situación dificulta su identificación y localización por las fuerzas de seguridad y los servicios de inteligencia policiales que operan, insisto, con criterios de competencia territorial que limita su operatividad, y además no están preparados (en su actual estructura organizacional, doctrinaria y operativa) para enfrentarse contra actores no estatales internos predominantemente clandestinos que desarrollan eficazmente el conflicto asimétrico contra una fuerza simétrica – como la PNP – ya que todavía la mentalidad prevaleciente en sus altos mandos y en el ministerio del Interior es la tradicional y la consiguiente detección de amenazas convencionales que han sido superadas por estas nuevas formas de amenaza a la Seguridad Nacional.

Otra clase de servicio de inteligencia.
Esta modalidad de amenaza exige otra clase de servicios de inteligencia, empezando por sus recolectores y analistas profesionales. La inteligencia de fuente humana, conocida como HUMINT, será más importante que nunca. En los tiempos de la Internet, a los organismos de inteligencia no les faltan capacidades de obtención de información, les faltan las capacidades para un mayor y mejor análisis, frente a estos grupos antisistémicos que utilizan estas herramientas de manera recurrente ganando al Estado en experiencia y conocimientos de dichos dispositivos.
   La situación actual impone la necesidad que los procesos de toma de decisiones del presidente de la República en cuanto conductor y administrador del Estado, cuente con un servicio de inteligencia – eficiente y eficaz – que posea objetivos claros, amplia cobertura y gran capacidad productiva; de tal manera que pueda contribuir a que dichos procesos decisionales sean más racionales con bajos niveles de incertidumbre y basados en conocimientos y menos en la intuición o ideas preconcebidas del decisor político.
   Además, es necesario evolucionar de una seguridad reactiva – caracterizada por su poca capacidad de anticiparse a las amenazas – a un modelo de seguridad preventivo, que sea capaz de adelantarse a posibles escenarios de riesgos y amenazas y según su evaluación, evitarlos antes de que se produzcan.
   Lamentablemente la Dirección Nacional de Inteligencia (DINI) como Órgano Rector especializado del Sistema de Inteligencia Nacional (SINA), no cumple con dicha función – al estar dirigida por diletantes y no por profesionales – que no le brindan al presidente de la República la inteligencia estratégica y la contrainteligencia necesaria, oportuna y predictiva para el proceso de toma de decisiones en materia de Seguridad Nacional en el ámbito interno.
   Hoy observamos que el desarrollo de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) se han asimilado mucho más rápido por los grupos delictivos que por el Estado, sumado a un cambio generacional que se ve en los liderazgos emergentes y estructuras intermedias de grupos criminales que no superan los 40 años, y se nutre de gente sumamente joven, a diferencia de las burocracias estatales, que tienen en los niveles intermedios una fuerza laboral formada en el viejo paradigma, que es ajena al manejo tecnológico y de comunicación.
   Desde el punto de vista político – estratégico el Estado, no tiene objetivos establecidos (el qué hacer para llegar al objetivo) y menos ha diseñado una estrategia integral de gobierno (el cómo hacer para llegar igualmente al objetivo), reitero, por la falta de una clara y precisa decisión política que debería ser la principal viga maestra para que el Sistema de Seguridad y Defensa Nacional, normado por la Ley N° 28478, intervenga incorporando al Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana dentro de su estructura organizacional, a fin de garantizar la Seguridad Nacional -gravemente afectada por dicha problemática- mediante la concepción, planeamiento, dirección, preparación, ejecución y supervisión de la Defensa Nacional frente al accionar de las redes y coaliciones de la delincuencia y el crimen organizado. Todo esto, bajo el principio doctrinario de Unidad de Dirección. Es decir, con un solo comando.

Legislación contra la “neoviolencia”
Existe un antecedente sobre el particular. En efecto, en 1998 en el entonces Servicio de Inteligencia Nacional (SIN), los analistas cuando diseñamos los escenarios de nuevos riesgos y amenazas a la Seguridad Nacional, al formular la Apreciación de Inteligencia Estratégica, donde brindábamos conocimiento útil y oportuno que facilitara la toma de decisiones al presidente Alberto Fujimori, advertimos al gobierno de ese entonces, que en el país se estaba generando el fenómeno de la “neoviolencia”, la cual sería visible, irracional, diversificada, masiva y descontrolada y dentro de ella estaría inmersa la delincuencia y el crimen organizado que empezaba a formar redes y coaliciones, con la finalidad de crear una probable situación de crisis interna como las que hoy vivimos. Había que impedírselo.
   Conforme a ello, el gobierno gestionó para que el Congreso de la República mediante a Ley N° 26950 autorizara al Poder Ejecutivo legislar en materia de Seguridad Nacional, y es así que a través del Decreto Legislativo N° 904 publicado – el 02 de junio de 1998 – en la separata de normas legales del diario oficial “El Peruano”, se crea dentro de la estructura organizacional del SIN, como Órgano de Línea, la Dirección Nacional de Inteligencia para la Protección y Tranquilidad Social.
   Sus funciones generales establecidas en la ley fueron las de coordinar con la Policía Nacional del Perú para planear, organizar, dirigir y ejecutar las acciones de inteligencia que requerían los organismos a los que les competía la investigación de los hechos delictivos, a que se referían los Decretos Legislativos N° 895 – Ley contra el terrorismo agravado – N° 896 – Ley contra los delitos agravados que comprende a las redes y coaliciones de crimen organizado y la delincuencia – N° 897, Ley de procedimiento especial para la investigación y juzgamiento de los delitos agravados que tipificaban el Decreto Legislativo N° 896 y 898 – Ley contra la posesión de armas-.
 Asimismo, desarrollar y proporcionar la inteligencia que demanden los organismos policiales; así como mantener permanentes relaciones de coordinación con los órganos de inteligencia que conforman el Sistema de Inteligencia Nacional (SINA) que tengan relación con la investigación de los hechos delictuosos a que se referían los supradichos dispositivos legales.
   Y desde luego, insisto, brindarle conocimiento útil y oportuno al presidente Alberto Fujimori para la toma de decisiones en materia de seguridad ciudadana, considerando que la seguridad pública va más allá de la labor policial, y debe adoptar un enfoque de seguridad inteligente, basado en el conocimiento comprensivo de la naturaleza de esta amenaza, que anticipe y prevea riesgos que puedan dañar la convivencia social.

Apoyo Integral
Estando a dichas disposiciones legales y considerando que el SIN como ente rector y central del Sistema de inteligencia Nacional (SINA), estaba encargado de monitorear el desarrollo de las actividades de inteligencia en el campo estratégico contra esta modalidad de amenazas, como responsable de conducir las acciones de inteligencia – bajo el principio doctrinario de Unidad de Dirección – para desarticular a estas redes y coaliciones de la delincuencia y del crimen organizado, tuve que realizar visitas a la sede de la DININCRI, con la finalidad de observar- in situ – su operatividad y gestionar ante el ministro del Interior y el Director General de la PNP, que se le dote de los medios económicos, logísticos e infraestructura necesarios para que esta unidad sistémica de la policía pueda cumplir a nivel nacional con combatir este flagelo.
   Solo así pudimos enfrentar con eficacia, desde la perspectiva de los conflictos asimétricos, a dichos actores no estatales internos que eran predominantemente clandestinos los cuales operaban en redes y coaliciones contra el Estado peruano. Cuando miopemente se desactivó el SIN, desapareció dicho Órgano de Línea dentro del Sistema de Inteligencia Nacional (SINA) y las consecuencias las vemos ahora.
   Por eso, cuando los alcaldes y los presidentes de los gobiernos regionales sostienen que van a asumir el liderazgo en el tema de la seguridad ciudadana, no se han percatado que ese no es un problema sólo de los gobiernos municipales y regionales, sino un factor de perturbación que afecta a la Seguridad Nacional de todo el país, el cual tendría que ser asumido – para combatirlo – por el Gobierno Central y el Sistema de Seguridad y Defensa Nacional. ¿Cómo? Veamos.
  
Estrategia a nivel de Estado
   El actual régimen, debe prioritariamente: marcar el punto de ruptura de esta vertiginosa caída en una espiral de violencia y muerte, pues las calles de las principales ciudades del país son altamente peligrosas, y por lo tanto, el Perú es ahora un país inseguro.
   Para garantizar la seguridad ciudadana se debe diseñar a nivel Estado una estrategia integral que abarque todas las áreas de la actividad nacional, en la medida que las redes y coaliciones operan en todos estos campos.
   Dicho esto, estando a la precisión dada, se tiene que fijar con meridiana claridad los Objetivos Políticos y definir los propósitos estratégicos del gobierno, utilizando para ello todos los recursos del Potencia Nacional que nos permita neutralizar la amenaza creciente de la delincuencia y el crimen organizado, y recuperar así la confianza de la ciudadanía en sus autoridades haciéndola coparticipe en esta lucha, a fin de enfrentar a estos factores de perturbación a la Seguridad Nacional.
   De acuerdo a este marco estratégico, la aplicación de la nueva estrategia no sólo tiene que marcar un cambio en la direccionalidad de los ejes de acción estatal contra dicha amenaza, sino que en corto tiempo debería comenzar a dar sus frutos. Sólo así el gobierno podría recuperar la iniciativa en esta lucha y ganar nuevamente la confianza de la población.

La nueva estrategia integral tiene que implementarse en base a las siguientes vigas maestras:

•Primero, la decisión política del presidente de la República Ollanta Humala Tasso, quien debe comprometerse a enfrentar este flagelo asumiendo personal y directamente la conducción de la nueva estrategia fijando los Objetivos Políticos y señalando los propósitos estratégicos de su gobierno. Pues a partir de ellos se deriva todo el esquema de la nueva estrategia. Si se no dan de manera conjunta esas tres condiciones, cualquier medida será un fracaso. Pues constituyen la principal viga maestra.

•Segundo, el diseño de un nuevo marco jurídico que se debe dictar en materia de seguridad ciudadana. Y este conjunto de normas tiene que estar orientado a brindar un soporte jurídico a la decisión política del jefe de Estado.

•Tercero, crear los mecanismos institucionales que canalicen la participación activa y democrática de la población, a través de sus propias organizaciones espontáneamente constituidas para enfrentar esta amenaza. Las Rondas Vecinales tienen que reconceptualizar sus fines y luego redefinir su estructura para adecuarla a la era de los conflictos asimétricos.

•Cuarto, potenciar significativamente el Sistema de Inteligencia Nacional (SINA), de tal modo que dotándolo de la profesionalización y tecnología adecuada estuviese en capacidad de actuar coordinadamente, contar con los órganos operativos necesarios y superar sus anteriores métodos para orientar el esfuerzo de búsqueda a la ubicación y captura de los principales cabecillas de estas redes y coaliciones de la delincuencia y el crimen organizado. Todo esto implica necesariamente un trabajo previo de actualización doctrinaria sobre conflictos asimétricos, definición de criterios replanteamiento de su estructura organizacional apuntando a la centralización bajo un solo comando, puesta en vigencia del marco legal que permitiese cumplir las responsabilidades asignadas, bajo los principios doctrinarios de especialidad, exclusividad, división de funciones y unidad de dirección.

•Quinto, modificar la actual estructura organizacional, operativa y doctrinaria de la PNP para adecuarla a la era de los conflictos asimétricos, con la finalidad de estar en capacidad de enfrentar a dichas redes y coaliciones que practican esa clase de conflicto.

En cuanto al nuevo marco jurídico, los diseñadores de este conjunto de dispositivos legales deben previamente comprender que estamos en la era de la globalización y del uso del Internet, especialmente asociada al concepto de redes sociales, y en ese escenario se desarrolla el conflicto asimétrico por dichos actores contra el Estado Peruano. Si no tienen clara la imagen – objetivo de esta clase de enemigo que es predominantemente clandestino, las normas serán inoperantes frente a quienes se caracterizan, como ya lo he señalado, por tener como primera regla que para ellos no existen reglas. Es decir, que lo único predecible es que son impredecibles a la hora de actuar.
   Dentro de esa línea de pensamiento, citaré sólo a guisa de ejemplo, cuatro de la diecinueve normas que considero deberían darse, modificarse, implementar o adecuarse a la era de los conflictos asimétricos -que ahora vivimos- bajo una visión de naturaleza proactiva, de acuerdo al detalle siguiente:

1.La Ley N°28478, que norma el Sistema de Seguridad y Defensa Nacional, para incorporar al Consejo de Seguridad Ciudadana, como un nuevo componente del acotado sistema. Esto implica también modificar su respectivo Reglamento.

2.La Ley N°27933, que norma el Sistema Nacional de Seguridad Ciudadana para adecuarlo en su naturaleza finalidad y funciones como en su estructura orgánica a la clase de conflicto asimétrico que debe enfrentar el Estado peruano. E incorporarlo al Sistema de Seguridad y Defensa Nacional. Ello conlleva igualmente modificar su respectivo Reglamento.

3.La Ley Orgánica del ministerio de Interior y la Ley Orgánica de la Policía Nacional del Perú y sus respectivos reglamentos, pues tanto la actual estructura organizacional que tiene la PNP, como su doctrina vigente, traducida en sus manuales y reglamentos, no son la adecuada para poder enfrentar con eficacia los conflictos asimétricos que desarrollan la delincuencia y el crimen organizado, contra el Estado peruano por cuanto operan en redes y coaliciones, conjuntamente con las del narcotráfico y delitos conexos y las del terrorismo senderista. Por eso los reveses operacionales de las fuerzas del orden en distintos ámbitos del quehacer nacional.

   Como hemos visto, el accionar de estos actores no estatales internos, se ha sofisticado en la era de la globalización y de la Internet. En tanto, el aparato coercitivo del Estado para el control social, se ha quedado estancado en el siglo pasado. Insisto, valga la redundancia, hay que diseñar la nueva estructura organizacional policial en todos sus niveles para adecuarla a esta clase de amenazas. Igualmente, se tiene que formular una nueva doctrina policial, cambiando manuales, reglamentos y directivas para regular la intervención policial. Con estos dos instrumentos, el planeamiento y conducción de las operaciones policiales contra estos actores predominantes clandestinos y asimétricos, será recién exitoso, pues las fuerzas del orden dejarían de ser simétricas para operar como fuerzas asimétricas. He ahí el meollo de la situación policial. Eso hay que comprenderlo.
  A todo ello, se debe puntualizar que, en el momento actual, la ciudadanía tiene una percepción negativa en el sentido de que nuestra institución policial, tal como viene funcionando hoy día, da la impresión que no ofrece ninguna garantía capaz de asegurar la tranquilidad y desarrollo normal de las actividades en el país, a la par que cada vez son más frecuentes los casos clamorosos de inmoralidad e ineficacia que ocurren en su interior y que lamentablemente viene generando un creciente rechazo en la población, lo cual debe cambiar.
   El ritmo de crecimiento y desarrollo que actualmente experimenta el Perú, exige la presencia de una policía adecuada a la nueva situación. Se necesita, por tanto, tener una percepción clara de cuál y de qué tipo debería ser la policía que la sociedad peruana requiere en la era de los conflictos asimétricos.
   1.La Ley N° 28664, que norma el Sistema de Inteligencia Nacional – SINA – y la Dirección Nacional de Inteligencia – DINI -, para adecuarla a la problemática de los conflictos asimétricos, creando en ella dos Órganos de Línea – adicionales a los que tiene – y que serían: la Dirección de Inteligencia para la Protección y Tranquilidad Social y la Dirección de Inteligencia sobre el Narcotráfico.
    Por lo tanto, desde el más alto organismo de Inteligencia a nivel Estado – que es el encargado de producir la inteligencia estratégica para la toma de decisiones por el jefe de Estado en materia de Seguridad Nacional – recién se pueda dirigir y supervisar con eficacia, y bajo el principio doctrinario de Unidad de Dirección, todas las acciones de inteligencia contra la delincuencia y el crimen organizado que operan en redes y coaliciones desarrollando el conflicto asimétrico.
   Para eso, hay que igualmente reconceptualizar previamente la doctrina de inteligencia – la cual debe estar acorde a los conflictos asimétricos que actualmente se presentan en el país – que ha de regir en el SINA, a fin de afrontar esta clase de amenazas que requieren otra estructura en la Comunidad de Inteligencia.
   Sólo con una nueva estructura organizacional y con una nueva doctrina, las operaciones de inteligencia destinadas a la recopilación de informaciones serán eficaces. La base de datos constituirá la matriz para el éxito, potenciando la inteligencia de fuentes humanas (HUMINT), mediante la conformación de redes de colaboradores e informantes, a nivel nacional, bien remunerados que deben ser manejados por oficiales del caso experimentados. E, insisto, no por diletantes.
   En esa línea de pensamiento, la DINI debería volver a tener acceso en tiempo real a la data de la DININCRI, requisitorias, antecedentes policiales y judiciales, movimiento migratorio, RENIEC, SUNAT, Registros Públicos, Ministerio de Transporte y Comunicaciones, que le permita disponer de una gran “base de datos” para sus labores como Órgano Rector especializado del Sistema de Inteligencia Nacional (SINA).
   Cuando se desactivó torpemente el SIN, este sistema integrado de información que poseía dicho organismo instalado en una moderna sala de situación, fue desmontado y la estructura que dejé en total operatividad desaparecida inauditamente.
   Lamentablemente el primer mandatario en su segundo mensaje al Congreso el pasado 28 de julio de 2012 -ha incurrido en la misma clamorosa omisión de su primer mensaje dado al Parlamento el 28 de julio de 2011- de no fijar cuáles son los Objetivos Políticos ni menos definido los propósitos estratégicos de su gobierno en la lucha contra las redes y coaliciones de la delincuencia y el crimen organizado. Lo cual influirá sustancialmente en la eficacia de cualquier estrategia que se pretenda desarrollar.
   Además no ha dicho nada al país en materia de seguridad ciudadana pese a constituir una de las más graves amenazas que preocupa y afecta a la ciudadanía. !Increíble!
   Las consecuencias, obviamente, la seguirán sufriendo todos los ciudadanos por la incapacidad del Estado para enfrentar dicha amenaza. Claro está, porque luego de 12 meses en el gobierno todavía no entienden estamos en la era de los conflictos asimétricos. Ya lo sabemos. ¿Qué les parece?

Vladimiro Montesinos Torres, el El jueves, 16 de agosto de 2012 a la(s) 17:47 ·   BAJADO DE  http://elperuantetodo.lamula.pe/2012/08/17/la-seguridad-ciudadana-en-el-peru/logan

Assédio escolar, mau reflexo da sociedade latino-americana






17/8/2012 - 09h54
por Marianela Jarrou, da IPS


Santiago, Chile, 17/8/2012 – “A escola continua sendo reflexo do que acontece nas sociedades”, por isto é urgente avaliar o que está por trás dos altos índices de assédio nas escolas na América Latina, enfatizou a especialista em educação regional Marcela Román. Esta antropóloga chilena afirmou à IPS que “também devemos nos questionar e assumir como o sistema, a política educacional, está gerando e permitindo estes níveis de maus-tratos nas escolas” da região, onde mais da metade dos estudantes é vítima de algumas de suas formas.
   O assédio nas escolas, conhecido por bullying, define situações de intimidação, acosso, abuso, hostilidade e vitimação que ocorrem reiteradamente entre estudantes. Insultos, apelidos, golpes, agressões diretas, roubos, ameaças, fofocas e exclusão ou isolamento social são as formas de maus-tratos mais comuns e frequentes. Contudo, ultimamente, aumentou de maneira importante o “bullying cibernético”, pelo qual se maltrata e denigre o estudante pela internet.
   Román, do Centro de Pesquisa e Desenvolvimento da Educação da Universidade Alberto Hurtado, afirmou que a violência escolar é um grave problema em toda a América Latina, e sua erradicação é uma necessidade urgente na busca por uma escola de qualidade. O estudo América Latina: Violência entre Estudantes e Desempenho Escolar, realizado em 2011 por Román e seu colega Javier Murillo, constatou que 51,1% dos alunos da sexta série primária da região, em geral com 11 anos, sofreram roubos, insultos, ameaças ou apanharam de colegas.
   Segundo a antropóloga, o assédio escolar é grave porque não está focado em um tipo de estudante, de escola ou de nível socioeconômico, mas é transversal, conforme mostra o estudo publicado pela Comissão Econômica para a América Latina (Cepal). “Às vezes, muda a forma e a prevalência”, observou Román. Uma constante, acrescentou, é que é menor nas zonas rurais, “por isso se deve analisar o que existe no urbano que desencadeia com maior facilidade ações que afetam a relação dos alunos”.
   Para Román, uma característica central é que os sistemas educacionais começam a ser cada vez mais competitivos, exigindo maior êxito e provocando aberta ou implicitamente espaços de competição entre os estudantes e, por conseguinte, “menos tolerância e menos respeito e valorização pelo outro, o que torna mais fácil surgirem interações mais violentas”.
    O estudo mostra que a agressão mais comum na região é o roubo (39,4% do total de casos), seguido de violência verbal (26,6%) e física (16,5%). Mas há amplas variações nos países. Na Argentina há mais casos de insultos e ameaças (34,3% do total de casos), à frente de Peru (37%), Costa Rica (33%) e Uruguai (31%). A Argentina também encabeça os casos de violência física entre colegas, com 23,5% do total, seguida de Equador (21,9%), República Dominicana (21,8%), Costa Rica (21,2%) e Nicarágua (21,2%). Cuba é o país com a menor taxa de estudantes que admitiram ter apanhado recentemente: apenas 4,4% dos entrevistados.
   “Em geral, em todos os países – menos em Cuba – metade das crianças reconhecem que foram vítimas de assédio, uma porcentagem que sobe quando se pergunta se foram testemunhas. A interpretação do ponto de vista da antropologia e da psicologia é que sempre é mais fácil olhar o outro e não reconhecer que também se é vítima”, pontuou Román.
    O caso do Chile ajuda a colocar os dados do estudo regional em realidades concretas e nas políticas que alguns países começaram a estabelecer diante do bullying. A Pesquisa Nacional de Convivência Escolar 2011, cujos resultados foram divulgados pelo Ministério da Educação no dia 30 de julho, revela que 10% dos estudantes da oitava série do curso básico, de 13 anos, reconhecem ter sofrido assédio e 25% desse total admitem que o sofrem diariamente.
   Quem conhece muito bem essa situação é Magdalena Velázquez, cuja filha Antonia, de sete anos, foi vítima de maus-tratos reiterados em uma escola, e continuou sendo na para onde a mãe, desesperada, a transferiu. “Antonia chegava com manchas roxas nos braços. Suas colegas cobravam dinheiro ou doces para incluí-la nas brincadeiras e uma vez chegaram a arrastá-la pelo chão. Também três delas a seguraram e uma deu socos em seu estômago”, contou Magdalena à IPS. Contudo, o pior foi a resposta dos representantes das escolas quando pediu ajuda. “Para meu espanto, grande parte deles acusou minha filha de não se integrar e de levar dinheiro para a escola. A responsabilizaram pelos maus-tratos que recebia”, ressaltou a mãe.
   Alan Wilkins, secretário regional do Ministério da Educação, explicou à IPS que o governo busca reduzir as agressões, que atualmente afetam 20 mil estudantes, aplicando a Política Nacional de Convivência Escolar, “que estabelece as bases para se ter uma nova compreensão da convivência”. Também foi implantado o Plano Escola Segura, que busca fortalecer nas escolas do Chile as medidas para prevenir e proteger os estudantes de todo tipo de risco, entre eles bullying, abuso sexual ou consumo de álcool e drogas.
   Uma coisa que não se deve esquecer é que o bullying também tem impacto na qualidade da educação, disse à IPS a socióloga Carolina Bascuñán. Com mestrado em necessidades e direitos da infância e da adolescência, ela ressaltou que as políticas públicas são insuficientes porque aplicam estratégias para reparar o dano e não são centradas na prevenção. Um exemplo é a Lei sobre Violência Escolar, em vigor desde 2011, “criada fundamentalmente com o olhar voltado para a punição”, indicou. O problema do assédio escolar “não deve ser trabalhado apenas a partir da criança, mas a partir da comunidade educativa e da família, porque é todo este sistema que ampara e promove a violência, mas também é o que deve estar encarregado de preveni-la e erradicá-la”, opinou. Envolverde/IPS

(IPS)

BAJADO DE http://envolverde.com.br/educacao/assedio-escolar-mau-reflexo-da-sociedade-latino-americana/

viernes, 17 de agosto de 2012

En seis meses se decidirá uso de grilletes electrónicos en Perú Viernes 17 de agosto del 2012 | 03:56 MINISTRA DE JUSTICIA, EDA RIVAS, DIJO QUE USO DE ESTOS DISPOSITIVOS ES SUSTANCIAL PARA DISMINUIR EL HACINAMIENTO DE LOS PENALES EN EL PAÍS. (USI) Compartir • • • Valorar: • 1 • 2 • 3 • 4 • 5 Comentar Noticias Relacionadas • GRILLETES DISMINUIRÍAN HACINAMIENTO EN PENALES • PODER JUDICIAL A FAVOR DE USO DE GRILLETES La ministra de Justicia, Eda Rivas, estimó este viernes que la aplicación de grilletes electrónicos a los reos que afrontan procesos judiciales debería resolverse en unos seis meses. Según explicó la funcionaria, se trata de una medida sustancial para disminuir el hacinamiento de los penales en el país y adelantó que se aplicaría al 30% de la población carcelaria procesada. “No se trata de internos propiamente sino de gente que en esta etapa previa podría estar en su casa (…) Lo del uso de grilletes se tiene que resolver en los próximos seis meses”, anotó. Agregó que este es un tema que se trabaja con urgencia en coordinación con el Poder Judicial, Ministerio Público y Ministerio del Interior. De otro lado, Rivas dijo que su sector tiene prevista la construcción de nuevos penales con inversión privada y, en ese sentido, resaltó la importancia del convenio suscrito con Proinversión para que los recintos penitenciarios, ubicados en el medio de las ciudades, puedan ser “canjeados” por terrenos que se sitúan fuera de las áreas urbanas donde se levantarían nuevas construcciones para reos. http://peru21.pe/2012/08/17/actualidad/seis-meses-se-decidira-uso-grilletes-electronicos-2038026?href=cat1pos1


 17 de agosto del 2012 | 03:56

Ministra de Justicia, Eda Rivas, dijo que uso de estos dispositivos es sustancial para disminuir el hacinamiento de los penales en el país.


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Según explicó la funcionaria, se trata de una medida sustancial para disminuir el hacinamiento de los penales en el país y adelantó que se aplicaría al 30% de la población carcelaria procesada.
“No se trata de internos propiamente sino de gente que en esta etapa previa podría estar en su casa (…) Lo del uso de grilletes se tiene que resolver en los próximos seis meses”, anotó.
Agregó que este es un tema que se trabaja con urgencia en coordinación con el Poder Judicial, Ministerio Público y Ministerio del Interior.
De otro lado, Rivas dijo que su sector tiene prevista la construcción de nuevos penales con inversión privada y, en ese sentido, resaltó la importancia del convenio suscrito con Proinversión para que los recintos penitenciarios, ubicados en el medio de las ciudades, puedan ser “canjeados” por terrenos que se sitúan fuera de las áreas urbanas donde se levantarían nuevas construcciones para reos.

Capacitan a más de 200 fiscales en temas de violencia familiar y sexual


Lima, ago. 17 (ANDINA). Más de 200 operadores del Ministerio Público participaron de un curso de capacitación en violencia familiar y sexual, organizado por el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (Mimp) en coordinación con la Fiscalía de la Nación.

Foto: REFERENCIAL.
Al evento de clausura asistió la viceministra de la Mujer del Mimp, Marcela Huaita, quien señaló que el objetivo de la capacitación fue sensibilizar y fortalecer las capacidades en la temática de violencia familiar y sexual a los operadores de servicios.
Ello con el fin de contribuir al fortalecimiento y la calidad de los servicios de atención que brindan a las víctimas, así como articular esfuerzos para la promoción y prevención de esta problemática.
Aseguró que la capacitación se contempla en el Plan Nacional contra la Violencia hacia la Mujer 2009-2015, importante instrumento que constituye la política nacional para hacer frente a la violencia contra la mujer en todas sus modalidades y cuyo seguimiento corresponde a diversos sectores del Estado.
La viceministra ratificó el compromiso del sector por ofrecer a la población, especialmente a mujeres, niñas, niños y adolescentes, así como a las personas adultas mayores, servicios que les permitan resolver sus problemas, garantizando el ejercicio de sus derechos.
Las sesiones se desarrollaron en los distritos judiciales de Lima y Lima Norte; mientras que bajo la modalidad de teleconferencia se efectuó en las regiones de Moquegua, Áncash, Huánuco y Ayacucho.

(FIN) NDP/RES
GRM

Piden compromiso de todos los sectores para ejecución de plan contra la delincuencia en La Libertad Trujillo, ago. 17 (ANDINA). La ejecución del plan piloto contra la delincuencia que tendrá como sede La Libertad requiere del compromiso y de la unificación de esfuerzos de todas las entidades comprometidas en contrarrestar esta problemática, sostuvo hoy la teniente alcaldesa de Trujillo, Gloria Montenegro. Foto: ANDINA. En declaraciones a la Agencia Andina consideró que dicha iniciativa refleja la voluntad política del Gobierno por trabajar en acciones concretas que permitan combatir la inseguridad ciudadana. El ministro del Interior, Wilfredo Pedraza Sierra y las autoridades de La Libertad acordaron el martes último que la región norteña sea sede de un plan piloto contra la delincuencia, para lo cual se elaborará una agenda de trabajo con acciones concretas para combatir en conjunto la criminalidad y la inseguridad ciudadana. En ese contexto, la autoridad edilicia destacó la apertura al diálogo del titular del Interior y consideró que dicho plan “debe ser integral e integrado”, que comprometa la participación de la Policía Nacional, Ministerio Público, Poder Judicial, gobierno regional y municipio. “Este problema no sólo le compete a la Policía o a los fiscales, sino a todos. Por eso considero que la solución se encuentra en el esfuerzo de todas las instituciones en conjunto”, expresó. Montenegro opinó que la solución no sólo está en incrementar policías, mejorar los trabajos de inteligencia o colocar más alarmas en las calles, sino en un trabajo preventivo de largo plazo que convoque a todos los sectores del Estado. Asimismo, destacó que el sector Interior apruebe una partida de 18 millones de nuevos soles para potenciar las comisarías de La Libertad y que se haya optado porque el coronel Roger Torres retorne al cargo de jefe policial de la región. “El consejo provincial de Seguridad Ciudadana ha coordinado con la Policía acciones estratégicas y operativas, y su cambio sólo iba a hacer retroceder lo avanzado”, indicó. Adelantó que mañana habrá una nueva reunión de las autoridades con el arzobispo de Trujillo, Miguel Cabrejos Vidarte, para definir los grupos de trabajo y la fecha en que se llevará a cabo una marcha por la paz en Trujillo. Estadísticas de la Policía Nacional detallan que en lo que va del año en La Libertad se han registrado 225 denuncias por extorsiones, de las cuales el 95 por ciento ha sido resuelto en la región. Asimismo, se perpetraron 146 homicidios, de los cuales el 90 por ciento fueron por ajuste de cuentas. La información revela también que en este año han sido desarticuladas 43 bandas delictivas, muchas de ellas dedicadas a la extorsión, y que se decomisaron 322 armas usadas por el hampa. (FIN) OPC/LBH GRM http://www.andina.com.pe/Espanol/noticia-piden-compromiso-todos-los-sectores-para-ejecucion-plan-contra-delincuencia-la-libertad-424790.aspx


Trujillo, ago. 17 (ANDINA). La ejecución del plan piloto contra la delincuencia que tendrá como sede La Libertad requiere del compromiso y de la unificación de esfuerzos de todas las entidades comprometidas en contrarrestar esta problemática, sostuvo hoy la teniente alcaldesa de Trujillo, Gloria Montenegro.


Foto: Referencal







En declaraciones a la Agencia Andina consideró que dicha iniciativa refleja la voluntad política del Gobierno por trabajar en acciones concretas que permitan combatir la inseguridad ciudadana.

El ministro del Interior, Wilfredo Pedraza Sierra y las autoridades de La Libertad acordaron el martes último que la región norteña sea sede de un plan piloto contra la delincuencia, para lo cual se elaborará una agenda de trabajo con acciones concretas para combatir en conjunto la criminalidad y la inseguridad ciudadana.

En ese contexto, la autoridad edilicia destacó la apertura al diálogo del titular del Interior y consideró que dicho plan “debe ser integral e integrado”, que comprometa la participación de la Policía Nacional, Ministerio Público, Poder Judicial, gobierno regional y municipio.

“Este problema no sólo le compete a la Policía o a los fiscales, sino a todos. Por eso considero que la solución se encuentra en el esfuerzo de todas las instituciones en conjunto”, expresó.

Montenegro opinó que la solución no sólo está en incrementar policías, mejorar los trabajos de inteligencia o colocar más alarmas en las calles, sino en un trabajo preventivo de largo plazo que convoque a todos los sectores del Estado.

Asimismo, destacó que el sector Interior apruebe una partida de 18 millones de nuevos soles para potenciar las comisarías de La Libertad y que se haya optado porque el coronel Roger Torres retorne al cargo de jefe policial de la región.

“El consejo provincial de Seguridad Ciudadana ha coordinado con la Policía acciones estratégicas y operativas, y su cambio sólo iba a hacer retroceder lo avanzado”, indicó.

Adelantó que mañana habrá una nueva reunión de las autoridades con el arzobispo de Trujillo, Miguel Cabrejos Vidarte, para definir los grupos de trabajo y la fecha en que se llevará a cabo una marcha por la paz en Trujillo.

Estadísticas de la Policía Nacional detallan que en lo que va del año en La Libertad se han registrado 225 denuncias por extorsiones, de las cuales el 95 por ciento ha sido resuelto en la región. Asimismo, se perpetraron 146 homicidios, de los cuales el 90 por ciento fueron por ajuste de cuentas.

La información revela también que en este año han sido desarticuladas 43 bandas delictivas, muchas de ellas dedicadas a la extorsión, y que se decomisaron 322 armas usadas por el hampa.


(FIN) OPC/LBH
GRM

martes, 7 de agosto de 2012

Sería capaz de detectar violencia de género | Ciencia y Salud | Diario La Primera

Sería capaz de detectar violencia de género | Ciencia y Salud | Diario La Primera
Martes 31 de julio del 2012


Investigadoras de la Universidad de Sevilla, en España, aseguran que un simple análisis de sangre podría servir para obtener datos fiables y objetivos de un posible maltrato, tras comprobar que el nivel de hormonas como la oxitocina, la prolactina o el cortisol se ve alterado ante situaciones de estrés prolongado extremo, como el producido por la violencia de género.